8 cdas. de azúcar
Pulpa de 2 maracuyás frescos o envasados
Hielo
4 medidas de vodka
Colocar en la coctelera la pulpa de maracuyá junto con el azúcar y mezclar bien. Luego agregar el hielo previamente picado, el vodka y batir.
Servir en vasos de whisky o trago corto con azúcar en el borde
Es la primera vez que pongo una receta para no humanos, es que me llamo la atención de encontrar una receta de galletitas para perros.
1 banana pequeña
1 1/2 taza de avena
1 taza de harina integral
1/4 taza de polenta
1/4 taza de aceite
1 cucharada de harina de maíz
2 cucharadas de agua o leche vegetal.
2 cucharadas de eneldo
Mezclar todos los ingredientes hasta que estén bien combinados y extender la masa sobre una superficie plana. Cortar las galletitas con un cortador de galletas y ponerlas en una bandeja para hornear. Hornear durante unos 15 minutos a 175 °C. Dejar que se enfríe completamente antes de darlas de comer a su perro.
Y llego San Valentín, esta es una receta simple, para dos, un pollo con salsa de naranja
2 pechugas de pollo sin piel ni hueso
Jugo de 3 naranjas
1 diente de ajo machacado
Salsa de soja
2 cucharadas de mostaza
5 cucharadas de azúcar
Vino blanco
Aceite de oliva
Sal
pimienta
Cortar las pechugas en cubos y poner en un bowl a macerar con la mostaza, un poco de jugo de naranja, el ajo, sal y pimienta.
En wok o sartén profunda poner a calentar aceite de oliva. Sellar el pollo a fuego fuerte (reservando el jugo de la maceración). Agregar un chorro de vino blanco y un poco de salsa de soja. Y cuando el pollo esté dorado por ambos lados, agregar el jugo de la maceración, más el resto del jugo de naranja y el azúcar.
Dejar reducir la salsa hasta que quede espesa y brillante. Ideal para acompañar con arroz blanco.
1/2 taza caldo de carne
1/4 taza de agua
2 cucharaditas de harina
3/4 cucharadita de mostaza de Dijon
1/2 cucharadita de ajo picado
1/4 cucharadita de sal
1/8 cucharadita de pimienta negra
2 filetes de lomo
1 taza de champiñones cortado
1/2 taza vino Marsala
Calentar una gran sartén de hierro fundido a fuego alto.
Combinar los primeros 7 ingredientes en un bowl.
Poner aceite el el sartén, añadir los filetes a la sartén y cocinar por 5 minutos por cada lado o hasta que esten cocidos. Retirar los filetes de la sartén. Agregar los champiñones a la sartén y cocinar durante 3 minutos o hasta que se doren ligeramente. Retiar de la sartén los hongos. Retirar la olla del fuego y agregar Marsala, raspando la cacerola para aflojar los pedacitos dorados. Reducir a fuego medio. Volver olla al fuego. Agregar la mezcla de caldo a la sartén, llevar a ebullición. Cocinar 1 minuto, revolviendo con frecuencia. Agreguar los champiñones.
Servir los filetes con los champiñones y bañados con la salsa
Se viene San Valentín.
Uff, ya alguno dirá que soy demasiado anti festejo, pero ya me cansa esta moda de adoptar festividades extranjeras (Halloween, San Valentin).
Eso si, no me toquen San Patricio.
Todo en San Valentín se tiñe de rosa, se cuelgan corazones, frases de amor y chocolate.
Y no se el porque se asocia esto con el chocolate, como si el amor fuese solo chocolate.
Bueno, para no ser menos que el resto, va una receta de una torta de chocolate al estilo de Viena.
100 grs de manteca
6 Huevos
120 grs de Chocolate semi-amargo
200 grs de Nuez
3/4 Tazas de Azucar
1/4 Taza de Harina
1/2 Cucharadita de polvo para hornear
6 Cucharadas de Leche
Azucar glass para decorar
Se precalienta el horno a 180 centigrados.
En una olla se derretir la manteca y el chocolate a fuego muy bajo para que no se queme.
Mientras tanto, poner en la licuadora el azúcar, las nueces (previamente tostadas), y los huevos. Incorporar bien y luego agregar la leche, el harina, el polvo para hornear y la mezcla de chocolate y manteca derretida.
Engrasar y enharinar un molde de pastel y rellenar con la mezcla del pastel de la licuadora.
Meter al horno por 30 minutos. Después de sacarlo del horno, esperar 10 minutos y desmoldar. Dejar enfriar.
Antes de decorar con azúcar glass, dar la vuelta al pastel para que la parte lisa de abajo quede arriba. Espolvorear con azúcar glass.
Me gusta poder improvisar cuando no tengo muchas ganas de cocinar, hacer algo que sea rico, y fácil.
Hoy me debatía entre unos simples fideos con una salsa rosa con finas hierbas o un pollo con una salsa de cebollas.
Al final decidí que el pollo sería lo mejor.
Tenia una pechuga de pollo deshuesada y fileteada en el freezer, un sobre de sopa crema de cebollas, 1/4 de cebolla picada, crema y vino blanco. Con esto y con una papa hervida podía hacer mi cena de un viernes a la noche.
1 pechuga de pollo deshuesada
1 sobre de sopa crema de cebollas
1 pote chico de crema de leche
cebolla picada
vino blanco
1 papa hervida
En una fuente para horno poner parte del contenido de la sopa de cebollas, sobre esta la pechuga de pollo, entera o cortada en cubos o filetes.
Cubrir con el resto de la sopa de cebollas, añadir la cebolla cortada, la crema de leche y un buen chorro de vino blanco.
Cocinar a 180 grados por 25 minutos.
Servir acompañado de papas hervidas
½ melón
100 gramos de jamón crudo
3 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
Jugo de ½ limón
Licuar el melón, emulsionar con el aceite de oliva, incorporar el jugo de limón. Cortar el jamón en tiras finas y freír. Reservar, picar groceramente y agregar a último momento. Se sirve frío.
Hace unos dias me trajeron del Bolsón unas morillas, unos hongos de ciprés.
No es lo habitual conseguir este tipo de hongos, ya que son díficiles de conseguir ya sea por el precio, por lo dificultoso que es “cosecharlos” (estos hongos hay que secarlos, ya que frescos son tóxicos) y porque casi toda la producción se exporta a europa.
La morilla es considerado un rival directo de la afamada trufa.
Asi que con mi bolsita de 50 grs de morillas, decidí buscar una receta para hacer con mis amigos.
La elegida fue una pollo con crema de morillas, algo que sea simple y que no “mate” el gusto especiado de las morillas.
Para un plato tan gourmet y delicado decidí utilizar mi última botella del espumante Omnium Extra Brut.
Pechugas de pollo con salsa de morillas
4 pechugas de pollo enteras deshuesadas, sin piel, partidas por mitad
50 g de morillas secas
½ taza de cebolla blanca, rallada
5 cucharadas de manteca sin sal
1 cucharadita de aceite
2 tazas de espumante extra brut
2 ½ taza de crema de leche
Sal
Pimienta
Lavar las morillas, quitarles el tallo y partirlas por mitad para eliminar la arenilla que puedan tener. Colocarlas en un recipiente y remojarlas en agua durante ½ hora para que se hidraten. Escurrir y eliminar el agua en que se remojaron.
Si todavía tuvieran arenilla, enjuagarlas nuevamente. Escurrir, presionando ligeramente.
Colocar cada pechuga de pollo en finos filetes. Resultarán 16 filetes delgados de pechuga. Sazonarlos con sal y pimienta.
Derretir la manteca con el aceite en una sartén grande. Cuando la manteca esté caliente agregar los filetes de pechuga y saltearlos ligeramente a fuego medio por ambos lados. El pollo debe quedar ligeramente dorado pero sin costra dura. Retirar las pechugas de la sartén tan pronto estén cocidas. Mantenerlas calientes. Añadir la cebolla a la sartén saltear, agregar el espumante. Llevar a hervir por 3 minutos para que la mezcla se reduzca. Poner las morillas y mezclar.
Agregar la crema de leche y llevar a punto de hervir. Bajar el fuego y dejar cocinar hasta que la salsa espese. Sazonar con sal y pimienta. Si se desea más espeso, diluir una cucharada de harina o maicena en ¼ de taza de agua fría y agregarla moviendo a la preparación mientras está hirviendo. Servir sobre los filetes de pechuga. Acompañar con papas hervidas.
El resultado fue espectacular, la salsa bien con gusto a morillas puso al pollo en segundo plano.
300 grs de coco rallado
1 1/2 taza de azúcar glass
1 taza de leche de coco
1 cucharadita de ralladura de lima
1 cdta. de jugo de lima
3/4 taza de harina
1/2 cucharadita de polvo para hornear
1/4 cdta. sal
Precalentar el horno a 175° C. Cubrir con dos hojas de papel para hornear o con una plancha de silicona una fuente para horno.
En un tazón grande, mezclar el coco rallado, azúcar en polvo, leche de coco, cáscara de lima y jugo de lima. Agregar la harina, el polvo de hornear y la sal. Mezclar hasta que se una todo.
Con ayuda de una cuchara poner pequeñas porciones en las bandejas preparadas bien separados. Hornear por 30 a 35 minutos hasta que estén doradas en los bordes. Dejar que se enfríe completamente antes de servir.
Hace unos días me mandaron el nuevo saborizador para carne con gusto a cebolla y ajo de Knorr.
La verdad es que uso poco de estos productos, me gusta cocinar a mi manera pero debo reconocer que muchas veces nos sacan de un apuro.
Hoy tuve un día complejo en el trabajo, estuve molesto todo el día, chinchudo directamente.
El motivo, mi segundo día de abstinencia de bebidas cola.
Así que sin mi cafeína, y con mi imposibilidad de tomar café, estaba muy cansado y muy de mal humor.
Y este mal humor se traslado raramente a la cocina, necesitaba cocinar algo rico, que no me llevase tiempo. Y ahí me acorde de este sobre saborizador.
Fuí a la carnicería busque un buen trozo de cuadril, que no superase el kilo y seguí las instrucciones del paquete (muy a prueba de tontos).
El resultado el esperado, uno sabe que no es lo mismo que la cocina casera de verdad, pero como dije antes, es una muy buena solución para un día en el que no podramos cocinar como lo hacemos habitualmente.